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“La pintura es un excelente medio terapéutico que ayuda a los pacientes a enfrentar esta etapa de su vida, al tiempo que les permite compartir lo que sienten al convivir diariamente con el dolor de su enfermedad, que debe ser diagnosticada y tratada oportunamente por el médico especialista, para evitar la automedicación que puede resultar contraproducente”, dijo.
Por su parte la Doctora Katz agregó que “la gente que no padece de migraña, habla del dolor como un simple dolor de cabeza, una exageración para no tener que cumplir con obligaciones, una forma de evitar compromisos, y más atributos negativos de ésta índole”, por lo que resulta indispensable sensibilizar a la población sobre lo que realmente implica este padecimiento para los pacientes. “Además de sufrir el dolor, tener que luchar para autentificarlo, es simplemente demasiado”.
Más aún. De acuerdo a lo comentado por las especialistas, la migraña es una enfermedad de origen neurológico que se manifiesta por un dolor de cabeza intenso de tipo opresivo, pulsátil, lacerante e incapacitante que suele ubicarse en un solo lado de la cabeza, cuyo malestar permanece por periodos que van de las 4 a las 72 horas, en las que puede acompañarse con otros síntomas como náuseas, vómito, sensibilidad a la luz y al ruido.
La exposición a factores como cambios drásticos de clima, el sol, ruido excesivo, estrés, el no establecer horarios para el descanso y la comida o bien, en el caso de las mujeres, las variaciones hormonales derivadas de la menstruación o la menopausia, son algunos de los principales detonantes de una crisis de migraña.
En este sentido, la Doctora Amezcua expuso que un indicio que con regularidad anuncia la llegada de la migraña en el 15% de los pacientes, es la presencia de un “aura” que dura entre 10 y 60 minutos. “Esa es una manifestación de síntomas que en la mayoría de los casos se caracteriza por ilusiones ópticas como por ejemplo luces intermitentes, formas y colores distorsionados”.
A pregunta expresa, detalló que si bien es cierto que hasta el momento no existe una cura para esta enfermedad, “existen tratamientos que permiten prevenir las crisis” pero –agregó—”además del tratamiento medicamentoso, es recomendable que los pacientes eviten la ingesta de ciertos alimentos como el chocolate, café, queso, alcohol y frutas secas, mismos que se han asociado con la ocurrencia de crisis”.
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